
Se enfrentará a una computadora en la modalidad de «ajedrez a ciegas», donde no verá la posición de las piezas ni las podrá tocar. Se guiará según las coordenadas que le dictará un tercero. «Es como la película Gambito de Damas…», cuenta su padre Gustavo.
No solo Beth Harmon, la heroína de ficción de la serie Gambito de Dama de Netflix. También Claudia Heise Hidalgo (13), acá en La Serena, que se prepara para asumir un nuevo desafío: jugar ajedrez a ciegas.
Para su edad, algo inédito, cuenta su padre Gustavo. «Sí, es inédito en el país que una adolescente juegue una partida sin ver, solamente con las coordenadas. Ella se tapará la vista y un tercero le va a ir dictando los movimientos a través de las coordenadas», cuenta.
La actividad se desarrollará este 25 de abril en el Salón Gabriela Mistral del Gobierno Regional.
Ese día, la alumna del Colegio Alemán y siete veces campeona nacional de ajedrez en modalidad rápida y clásica, irá respondiendo con las mismas coordenadas, «porque tendrá en su mente el ajedrez en todos los movimientos y la imagen. Jugará a ciegas contra el computador, contra el ordenador», sostiene.
Si bien ajedrecistas mayores han desarrollado esta modalidad, nunca lo ha realizado una adolescente y menos una mujer, «por cuanto el ajedrez está como bien circunscrito más al hombre».
Explica Gustavo que la diferencia en el ajedrez a ciegas «es que tú no miras nada y no tocas ninguna pieza, solamente tienes que jugar según las coordenadas que te va dictando un tercero e imaginarte el tablero. Es como la película Gambito de Damas…».
Sin embargo, precisa que no cualquiera puede llegar a desarrollar este ejercicio, más bien pueden lograrlo ajedrecistas que llegan a un cierto nivel de entrenamiento.
«Claudia partió antes de los cuatro años y ha salido campeona de Chile en distintas categorías, además es quinta panamericana. Entrena todos los días cerca de tres horas y se prepara para el ajedrez a ciega porque tiene un nivel tan desarrollado y entrenamiento, que el tablero lo visualiza en su cerebro, entonces ya no necesitan estar moviendo las piezas ni mirándolas, sino que solamente en el cerebro van desarrollando el juego. Pero es un nivel que hay que alcanzar después de hartos años de entrenamiento. De hecho, es poco común».
En cuanto a la duración de la partida, dice que es relativo, «pero puede durar entre 10 a 40 minutos, hasta el jaque mate».
Advierte que lo más importante «es el desarrollo que puede lograr un deportista de alto rendimiento para poder visualizar sin ver y jugar una partida completa. Es más. Lo impresionante es cómo logran, a través de tanto entrenamiento y años, imaginar el tablero en su cabeza».
En cuanto a los desafíos para este año, Claudia comenzará su preparación en un centro de alto rendimiento en Cuba –en el mes de junio-, y luego regresará para continuar con su entrenamiento y participación en varios torneos que disputará en Chile y Sudamérica.
Dentro de los más destacados campeonatos está el Sudamericano de la Juventud a efectuarse en Cali, Colombia, y el mundial en Albania.
Mientras, en la región continuará realizando talleres y charlas gratuitas en colegios y clubes de adultos mayores «como una manera de retribuir el apoyo que ha tenido por parte del Gobierno Regional, a través de fondos que ha logrado adjudicarse en línea al deporte de alto rendimiento».