
Con una investigación histórica y un trabajo comunitario de más de 25 años promoviendo el folclor chileno en la comuna de Coquimbo, la agrupación Margot Loyola y el centro cultural Brisas del Alba de Tierras Blancas, iniciaron la tramitación para que se reconozca a la «cueca brava coquimbana» como un patrimonio inmaterial ante la UNESCO.
La iniciativa se dio a conocer durante el encuentro folclórico «Entre lo Urbano y lo Divino», que llevó lo mejor de la música y danza chilena a los diversos sectores porteños, gracias a un trabajo colaborativo con el municipio coquimbano, y el financiamiento del programa Puntos de Cultura Comunitaria del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. LO URBANO Y LO DIVINO»
La picardía y pasión de la cueca también llegaron a la Parte Alta de Coquimbo, con una intervención realizada en la explanada de la Cruz del Tercer Milenio. Tras ello, se realizó un pasacalle hasta el sector Ánima del Quisco, al son de los tambores del grupo «Batualta, lugar donde la agrupación Margot Loyola concretó la instalación de una placa, en reconocimiento a la importancia histórica e identitaria de este sector coquimbano.