
La medida fue tomada por una de las empresas que trabajan en el proyecto, afectando a los sectores desde Pelicana hasta El Hinojal. A su vez, los vecinos anuncian manifestaciones por la inseguridad que parece ganarle al proyecto de iluminación de la vía.
Las luminarias que se han ido instalando en la ruta D41 para mejorar las condiciones viales y de seguridad en la ruralidad de La Serena, hasta ahora se han vuelto noticia en más de una ocasión por el robo de parte de la infraestructura, a solo días de su instalación.
Pero el trabajo realizado no solo tiene esa cara; a su vez, hay sectores que gozan de una mejora lumínica por la que habían luchado hace años. Es el caso del sector de Lomas de Monardez, sector donde la D41 obtuvo el trágico apodo de «ruta de la muerte».
Luego de una campaña para no tener más animitas en el sector, Ana Arancibia, presidenta de la junta de vecinos de Loma de Monardez, se muestra totalmente agradecida por las nuevas luminarias. «Lo hemos recibido con mucha gratitud y con ganas de cuidar lo que ha costado».
Sin ir muy lejos, el viernes pasado, cuando terminaron las instalaciones en el sector, aseguró haber llorado de la emoción, recordando el caso de Roberto Sepúlveda, quien falleció en el sector. «Viendo el resultado y recordando las imágenes del accidente, me di cuenta de que, si hubiese habido luz ahí, Roberto no estaría muerto».
Es tal la situación, que asegura que todos los vecinos se han coordinado de gran manera para cuidar la infraestructura. «Los mismos vecinos han sacado cámaras hacia afuera de sus propiedades en la Ruta 41. En la noche están por si se escucha algo, para coordinarse y llamar a carabineros», asegura.
El otro lado de la moneda
Aun así, los robos que afectaron a las luminarias instaladas en otros sectores solo agravaron la problemática de seguridad.
Eduardo Ortega, presidente de la Junta de Vecinos de El Hinojal, explica que luego «al final estamos peor, porque, a raíz de las luminarias que se robaron, la empresa determinó como una medida preventiva retirar todas desde Pelicana hasta el sector de El Hinojal, hasta que el MOP no recepcione el trabajo, así que nos quedamos sin luz».
Desde dicho sector, Ortega ha acusado más de una vez que el nivel de delincuencia es terrible, y si bien el municipio de La Serena ha escuchado sus solicitudes, asegura que es necesario contar con presencia policial, aludiendo a la que se disponga de un retén móvil.
«Desde que retiraron las luminarias, nuevamente hemos tenido robos en el sector; ya llevamos dos en este rato, además de un accidente de tránsito. El domingo en la mañana estábamos ejecutando nuevamente una ronda preventiva y ya estaban metiéndose por los fondos de las parcelas». Comenta.
Adicionalmente, expone que los robos no son el único problema, sino que el narcocultivo sería una realidad en el sector. «Así como en el Limarí y en el Choapa, acá también se está instalando. Además, que ellos están tomando una organización tan compleja porque están teniendo una profesionalización de su actividad», lo que, según explica, se ha potenciado desde la pandemia.
A su vez, Ana Arancibia da cuenta de la peligrosidad del sector; incluso expone que habría negocios ilegales con el agua. «Allá hay mucho robo de agua, allá hay pozos cerca del río, son camiones aljibe que venden a privados, por lo que las luminarias eran un problema; se sabe que la oscuridad le gusta al delincuente». Según ella, sería una especie de mafia, a la que se suman demás incivilidades.
Si bien es consciente de que es una situación compleja, Arancibia toma una postura contraria a lo mencionado por Ortega, y hace un llamado a que los mismos vecinos tomen medidas para atender la inseguridad.
En concreto, usa como ejemplo el trabajo con cámaras que han realizado en Lomas de Monardez, aludiendo a que «todo se les pide a las instituciones y nosotros también podemos aportar».
Según su criterio, es la manera de actuar en un contexto donde «no hay carabineros, de dónde van a sacar más carabineros, lo mismo con seguridad ciudadana, tampoco andan por todas partes, entonces nosotros también ayudemos a cuidar lo que cuesta».